Trabajemos con los jóvenes en el presente para construir un mejor futuro

jovenes vih futuroNo es primera vez que escuchamos la frase “los jóvenes son el futuro”, pero es que indudablemente, en la actualidad, los jóvenes representan más de la cuarta parte de la población mundial. La cifra de personas entre 10 y 24 años de edad es de más de 1.800 millones de personas, quienes definitivamente podrían generar una transformación sociocultural importantísima, en pro del bienestar humano. Tan solo en Latinoamérica y el Caribe, 165 millones rondan esas edades, de una población total de 618 millones.

La División de Población del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de Naciones Unidas estima que el número de personas entre 10 y 24 años de edad alcanzará los 2.000 millones a mediados de este siglo.

Ante esta realidad, el Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA) ha analizado el enorme potencial para el crecimiento económico y el desarrollo social de aquellos países que cuentan con grandes poblaciones de jóvenes. Asimismo, el UNFPA advierte sobre los riesgos que estos países podrían correr sino le prestan especial atención a la población juvenil.

Por otro lado, el que ciertos jóvenes adquieran o no el vih, también dependerá ampliamente de la respuesta que tengan los gobiernos de cada país. Según el director ejecutivo del UNFPA, Babatunde Osotimehin, las inversiones en educación, salud y empleo son fundamentales para determinar un futuro común. Sin embargo, hoy las mujeres jóvenes cuentan con niveles bajos de acceso a los anticonceptivos. Aproximadamente 22% de mujeres entre 15 y 24 años tienen vih.

Invertir en los jóvenes puede permitir a los países en desarrollo obtener un dividendo demográfico que les ayude a reducir la pobreza y mejorar el nivel de vida. El dividendo demográfico se entiende como el potencial de crecimiento económico que puede producirse a consecuencia de los cambios que registran en la estructura de edades de una población, sobre todo cuando la proporción de la población en edad activa (entre los 15 y los 64 años) es mayor que la de la población que no se encuentra en edad activa (de 14 años y menores, o de 65 años y mayores).

En el año 2000, los líderes mundiales se comprometieron en alcanzar los “Objetivos del Milenio” (ODM), enfocados en superar la pobreza y el hambre, la falta de acceso a la enseñanza primaria, la desigualdad entre géneros, la mortalidad de los niños, la salud materna y reproductiva deficiente, el vih, el deterioro del medioambiente y los obstáculos estructurales para que los países puedan salir de la pobreza. Para alcanzar estos objetivos quedan escasos días, así como para poner en marcha la agenda para el desarrollo sostenible que pretende crear un mundo justo, próspero y sensible en el que todas las personas, independientemente de su edad, disfruten de sus derechos y vivan con dignidad y esperanza.

Si los objetivos se cumplen o no, dependerá en gran medida de que todos los países estén a la altura de los desafíos y oportunidades que supone el que hoy casi una cuarta parte de la población mundial sea joven.

Indudablemente, la población actual de jóvenes son quienes tomarán las decisiones que definirán nuestro futuro y muchas de esas decisiones dependerán de las bases que cimentemos en el presente.

Fuente: http://newsweekespanol.com/#!/noticias/millones-de-jovenes-millones-de-oportunidades