¡Soy indígena y también tengo derechos!

mujeresindigenas en marcha

A veces resulta un tanto complicado llegar a un sano equilibrio entre comprender las costumbres de los pueblos indígenas actuales y el pleno respecto a los Derechos Humanos. Practicas antiguas como los matrimonios arreglados, la circuncisión femenina, el no derecho a opinar de la mujer, la opresión de la mujer, y el maltrato femenino, por tan sólo nombrar algunas, son prácticas que lamentablemente hoy son parte de la realidad de muchas mujeres indígenas en Latinoamérica y el mundo.

No es una película o mucho menos una legenda urbana, en la actualidad muchas mujeres son forzadas a casarse siendo aún niñas, son forzadas a tener sexo y tomar la responsabilidad de un hogar sin tan solo tomar en cuenta su opinión. Este tipo de prácticas en contra de los Derechos Fundamentales ha puesto en riesgo la vida de muchas niñas y mujeres, quienes debido a su cultura son vistas sólo como objetos para la reproducción. Muchas culturas indígenas, por no decir todas, actualmente continúan oprimiendo nefastamente a sus mujeres, sin darse cuenta del riesgo al que las exponen.

En una entrevista a Yina Rodríguez, una joven colombiana indígena con VIH de la etnia Zenú y Coordinadora departamental de la Red de Mujeres Populares Tejiendo Vidas, Directora de la ONG de base comunitaria de personas indígenas “Sueños de Vida” y Referente de la Red de Jóvenes Positivos de América Latina y el Caribe, expresa lo siguiente:

“El ser mujer predetermina tu rol dentro de la comunidad, aunque mi esposo en aquella época era un hombre mayor, acepté sin protestar porque debía y tenía que casarme y sin pensar mucho en ello, llegó mi primera hija, un tesoro especial, pero no con el gusto de saber que quería ser madre debido a lo prematura de la situación”.
El uso del condón usualmente está mal visto en las comunidades indígenas, incluso es el hombre quien decide si usarlo o no. Crear consciencia sobre el uso del condón en estas comunidades ha sido todo un reto para Yina y las organizaciones a las que pertenece. Sin embargo, el trabajo constante y la dedicación dan sus frutos. “Con el apoyo de diferentes instancias estamos logrando reducir el estigma, la discriminación y los mitos asociados al VIH. Estamos logrando un cambio”. Expresa Yina nuevamente.

Por otro lado, la Universidad de Antioquia desarrolló un diplomado con el que capacitan a comunidades en la atención y prevención del VIH en poblaciones indígenas. Asimismo, se organizaron talleres dirigidos a mujeres y adolescentes Wayuu. Yina comenta: “Llevar los talleres a las zonas rurales más remotas es todo un reto, hay que caminar a veces hasta más de una hora para llegar porque no hay acceso con los medios de transporte. Sin embargo, la satisfacción de llevar información útil para la prevención del VIH es algo que para mí no tiene precio”.

Es de suma importancia analizar profundamente las tradiciones y culturas indígenas y respetarlas. Sin embargo, ninguna tradición, por muy ancestral que sea, debe estar por encima de los Derechos Humanos Fundamentales, proclamados hace más de 50 años para buscar la igualdad entre todos los seres humanos sin importar raza, color de piel, origen o religión.
Las mujeres indígenas también tienen todo el derecho de disfrutar de su sexualidad en plenitud, ayudemos a que eso sea posible.

Fuente

Onusida

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