Sigamos trabajando unidos para erradicar la violencia contra la mujer

vioencia mujerLa violencia contra la mujer es un tema que da para mucho. Diferentes situaciones ya sean sociales, raciales, culturales y religiosas han siempre colocado a la mujer en una situación de desventaja y debilidad, lo que inevitablemente ha traído como consecuencia un riesgo potencial a la violencia sexual, a la trata de mujeres con fines de explotación sexual, el matrimonio infantil y otras prácticas que violan la integridad de la mujer, indiferentemente de la cultura o religión a la que pertenecen.

Todas estas situaciones ponen en riesgo a miles de niñas, jóvenes y mujeres de adquirir el vih  y cualquier otra infección de transmisión sexual que pueda poner sus vidas en riesgos. Esto sin contar la casi prohibición del disfrute de su vida sexual. La posición de subordinación que mantienen muchas mujeres y niñas en sus familias, comunidades y sociedades limita sus posibilidades de acceder a información sobre la salud sexual y reproductiva y de utilizar los servicios de atención médica. Además, el miedo a la violencia hace que muchas sean reacias a someterse a pruebas o tratamiento, e inhibe su capacidad para negociar unas prácticas sexuales más seguras.

Una mujer con vih puede ser discriminada, marginada o abandonada por sus familias. Muchas son expulsadas de sus hogares, otras son incluso golpeadas y lamentablemente algunas llegan a ser asesinadas. El estigma impide que muchas de ellas busquen la atención médica más básica cuando la violencia está relacionada con el vih.

ONU Mujeres colabora con el sistema de las Naciones Unidas, los consejos nacionales de lucha contra el sida y los aliados de la sociedad civil para romper los vínculos que existen entre la violencia y el vih.

La constante inversión en enfoques impulsados por la comunidad ha arrojado datos que demuestran lo que es más eficaz a la hora de abordar las conexiones entre la violencia contra las mujeres y el vih. Algunas iniciativas se financian a través del Fondo de la ONU para poner fin a la violencia contra las mujeres, gestionado por ONU Mujeres. En Liberia, por ejemplo, donde las violaciones fueron un arma habitual durante una guerra que se prolongó 15 años, se ha llevado a cabo un proyecto que ha movilizado a las líderes locales, a las autoridades tradicionales y a las/os profesionales que trabajan en el ámbito del cumplimiento de la ley y la atención de la salud a fin de crear centros de acogida y grupos de apoyo psicosocial para comprender y reaccionar ante el ciclo de vih y violencia.

ONU Mujeres ha financiado el equipo en el país para poner en práctica un plan de acción diseñado en un taller, incluida la formación de una red nacional conocida como MenEngage, como parte de la formulación de un nuevo Marco Estratégico Nacional sobre el vih. El equipo está abogando por una mayor cooperación con los hombres en la prevención del vih y la violencia de género.

Sin embargo, la experiencia nos dice que la mejor arma para erradicar por completo la violencia contra la mujer es el empoderamiento de las comunidades. La ONU ha trabajado muy de cerca con organizaciones de la sociedad civil para empoderar líderes comunitarios en diferentes partes del mundo, en especial en los países en desarrollo, los resultados han sido positivos; la combinación de mujeres y empoderamiento es indiscutiblemente el mejor medio para lograr igualdad de género absoluta.

Fuente: http://www.unwomen.org/es/what-we-do/hiv-and-aids/violence-against-women#sthash.6qGfwc5i.dpuf