Guatemala – Trabajando para la población LGBTI privada de libertad y reconociendo sus derechos básicos

carcelesRecientemente organizaciones que trabajan en el ámbito de la diversidad sexual de Guatemala firmaron un convenio con autoridades del sistema penitenciario para lograr el respeto de los derechos humanos de las personas LGBTI.

Lamentablemente en Latinoamérica la regla general de los sistemas penitenciarios es la debilidad estructural, el hacinamiento y la innegable presencia de poderes paralelos. Estos factores, en la mayoría de los casos, parecieran ser los que más influyen cuando se trata de la vida y el respeto de los derechos de quienes cumplen condena dentro de estos recintos.

En el caso de la comunidad LGBT, una población que de por sí enfrenta grandes problemas de discriminación en nuestra sociedad, se ve también gravemente afectada dentro de los recintos penitenciaros guatemaltecos. Todo esto sumado a una violencia generalizada y gran indiferencia de parte de las autoridades competentes.

Pese a múltiples esfuerzos por parte de la sociedad civil para mitigar y contener los efectos de los vicios del sistema en las comunidades LGBT, la situación cada vez es más precaria. Por ello, a mediados del 2014 inició el proceso para generar el “1er Diagnóstico de necesidades de personas LGBT privadas de libertad”.

Entre los principales hallazgos destaca la escasa formación e impericia de los funcionarios y funcionarias para gestionar, de manera pertinente, las situaciones vinculadas a las personas LGBT y los altos índices de violencias hacia esta comunidad, entre las que destaca la violencia sexual (vale señalar las implicaciones en la diseminación de ITS y VIH, pero especialmente los efectos en la salud mental de las y los afectados). El diagnóstico permitió visibilizar variables como el origen étnico, los niveles de acceso a programación de penas, la valoración de la visita íntima como causal de discriminación y permitió –entre otras cosas-   explorar sobre el conocimiento  de las funcionarias sobre el marco legal que ampara a las comunidades LGBT.

Es necesario señalar las serias implicaciones que supone el alto índice de violencia sexual para la respuesta al vih. Las violaciones masivas, la explotación y la trata son moneda corriente, especialmente para hombres gays y mujeres trans. Identificar y señalar las áreas más sórdidas supone promover una respuesta más estratégica y especialmente avanzar en materia de derechos humanos e igualdad ante la ley para colectivos invisibilizados y marginalizados, además de combatir la impunidad en estas instancias del Estado.

Si bien hace falta mucho por hacer para lograr un pleno respeto por los derechos de las personas LGBT en las prisiones, se están dando importantes pasos en Guatemala.

Fuente: http://www.corresponsalesclave.org/2015/02/hacia-el-respeto-de-los-dd-diversidad-en-prisiones-guatemaltecas.html