AMMAR celebra sus 20 años de lucha

ammarHace dos décadas se fundó la Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina (AMMAR), una asociación que apoya a las mujeres trabajadoras sexuales argentinas, la cual está bajo el amparo de la Central de Trabajadores de Argentina (CTA). AMMAR gracias a la contribución individual en recursos, tiempo y militancia, pudo expandirse a todo el país.

La noche del 11 de marzo fue una fiesta acompañada por líderes significativos del sindicalismo, la política y organizaciones de sociedad civil. Durante el acto, Georgina Orellano, Secretaria General de AMMAR comentó: “Estamos muy contentas de poder celebrar con los compañeros y compañeras que construyeron esta organización y recordar a quienes dieron la vida por la lucha (…) Nuestro trabajo es como cualquier otro, utilizamos diferentes herramientas, pero nuestros derechos como trabajadoras tienen que ser iguales a los del resto de la clase obrera de nuestro país”.

Durante el evento se presentó la candidatura a legisladora por la ciudad de Buenos Aires de Georgina Orellano como parte de Alternativa Buenos Aires (ALBA), un frente de izquierda que viene creciendo dentro y fuera de la Capital. Esta sería la primera vez en la historia de la Argentina que una mujer trabajadora sexual es candidata electoral, y de seguro abre una serie de nuevas oportunidades para trabajar desde dentro de las estructuras partidarias.

“Por primera vez en Argentina una trabajadora sexual tiene la posibilidad de llegar a un cargo legislativo, lugar de mucha importancia en particular para cada una de nosotras (…) Creemos que es la posibilidad de dar un paso más para que nuestras voces en primera persona lleguen a todos los lugares de decisión política (…) Queremos lograr obtener igualdad de derechos laborales como cualquier otra persona que pertenece a una clase trabajadora.”

La candidatura ya ha generado reacciones dentro y fuera de este frente partidario. Algunas líderes sostienen que “la prostitución no puede ser definida como trabajo sexual, como si se tratara de un oficio libremente elegido en condiciones de igualdad.”

Ya hemos reflexionado en este espacio sobre las diferencias que existen en algunos sectores del movimiento de mujeres y partidos que se fundan en una postura abolicionista. La realidad es que existe amplio consenso internacional respecto a que el trabajo sexual es un trabajo, que incluye a múltiples agencias del sistema de las Naciones Unidas y particularmente a la Organización Internacional del Trabajo.

Además, el movimiento de mujeres trabajadoras sexuales hace décadas viene construyendo su identidad y sus reivindicaciones laborales. Y esto, por sí mismo, debiera saldar las discusiones academicistas e ideológicas que intentan gobernar lo que otras son o deben ser, por ejemplo, víctimas. No está de más señalar que muchas de estas posturas y debates no están exentas de algún grado de violencia teórica y verbal, y debiéramos inferir que contribuyen a obstaculizar la discusión de la ley.

Debemos señalar también que la visión y generosidad política de AMMAR permitió la construcción y consolidación de la Red Latinoamericana y del Caribe de Mujeres Trabajadoras Sexuales (RedTraSex).

Fuente: http://www.corresponsalesclave.org/2015/03/los-veinte-anos-de-lucha-de-ammar.html