Sentimos por aquellos que han perdido a alguien a causa de COVID, mantenemos a los afectados en nuestros pensamientos.

 

Como alguien que vivió la crisis del VIH y el sida en los años 80, encuentro paralelismos entre lo que vivimos en aquel momento y lo que vivimos ahora: el aumento de la estigmatización, las dudas sobre la ciencia, la renuencia de algunas personas a protegerse de un virus y patrones similares de comportamiento. En ese sentido, puedo aplicar algunas de las lecciones que he aprendido de la respuesta al VIH a la pandemia actual: tenemos que abrir la mente y entender que cuidarnos a nosotros mismos también significa cuidar a los demás. Las máscaras son para la prevención del  COVID-19 lo que los condones son para la prevención del VIH.

 

Los últimos 6 meses, aunque inciertos, nos han permitido crecer y explorar nuevas oportunidades tanto como organización, como equipo. Irónicamente, las medidas de distanciamiento social nos han facilitado la conexión con personas de todo el mundo, ya que hemos estado participando en foros virtuales, seminarios web y alianzas forjadas con nuevos socios de diversos orígenes, como Opal Group Family Office, Private Wealth Foundation. y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

 

También hemos estado muy activos a través de las redes sociales y la prensa, donde hemos estado discutiendo nuestros programas y logros actuales, como el proyecto con la OIM en Colombia y la iniciativa más reciente para apoyar a los venezolanos en Nueva York. Puedes leer más sobre esto en los artículos incluidos en este boletín.

 

Puede ver aquí una de nuestras entrevistas más recientes y leer aquí nuestro reciente artículo sobre nuestro Programa de Reciclaje de Medicamentos para VIH.

 

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Jesús Aguais